sábado, 10 de mayo de 2008

El Episodio de Mariato

El jueves 13 de noviemnbre de 1969 publiqué en el diario vespertino El Panamá América una crónica titulada "La tierra y el hombre":

-- De la época de las inquietudes juveniles datan mis primeros recuerdos en torno al problema de las tierras de la Boston Coconut en la región veragüense de Mariato. Fue la Juventud Revolucionaria Santiagueña organizada bajo la inspiración de Manuel Celestino González e integrada por Armando Ramos, Eduardo Suarez, Santiago Águila, Emilio Batista, José Luis Rodríguez y otros jóvenes y adolescentes la que primero denunció la tragedia de las familias campesinas perseguidas por una empresa norteamericana acaparadora de un inmenso latifundio improductivo en la zona veragüense de la Península de Azuero. La estampa trágida de las familias campesinas arrojadas al hambre y la miseria –y a veces hasta encerradas en las cárceles -- por el supuesto delito de hacer producir la tierra para alimentar a sus mujeres y a sus niños está dolorosamente unida en mi emoción de adolescente al nombre imperialista de la Boston Coconut y al gesto torvo de nuestras autoridades puestas al servicio del extranjero invasor.

Organización.-
El grupo a que me refiero se organizó en forma de "sociedad secreta" denominada "Juventud Revolucio­naria Santiagueña". No creo que llegaran a formar parte de ella más de ocho o diez jóvenes. Nuestra más importante ac­tividad consistió en la confección de una especie de "manifiesto-denuncia" que logramos hacer imprimir en los pe­queños talleres del periódico "El Eco Herrerano", en Chitré, en forma de hoja suelta. A bordo del carro del Padre Suárez conducido por su sobrino Eduardo recorrimos las dos o tres calles principales de Santiago para regar la hoja suelta en lo que constituyó un escándalo sensa­cional. Las autoridades y las principales familias se alar­maron mas nosotros nos sentimos héroes de una gran jornada patriótica sobre todo porque hubo un ciudadano distinguido, don Francisco E. Medina, que nos felicitó por nuestro "va­lor cívico" aunque el Alcalde, mi padrino Rafael Sánchez, nos calificó desdeñosamente de "Pechi-amarillos".

Luego el martes 4 de octubre de 1983 se publicó en el diario "La República"

... la Bostón Coconut había vendido millones de dólares en acciones en Estados Unidos con el cuento de que poseían millones de hectáreas sembradas de cocoteros en la región panameña de Mariato en donde instalarían fábri­cas de aceite para la exportación. Con ese pretexto obtu­vieron la concesión de tierras utilizando los servicios de funcionarios y políticos panameños inescrupulosos. Mientras continuaban vendiendo acciones en su país no sólo nada sembraban en Mariato sino que además evadían sistemática­mente el pago de los impuestos que nuestra leyes estable­cen sobre las tierras baldías. Sin embargo, su influencia sobre nuestras autoridades era tal que éstas no permitían a los campesinos el aprovechamiento de las tierras que necesitaban para su subsistencia y para contribuir a la producción de alimentos para nuestro pueblo.